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DAPPS

DECENTRALIZED APPLICATIONS O APLICACIONES DESCENTRALIZADAS

PRESENTACIÓN

Una DApp o aplicación descentralizada, es una aplicación informática que funciona en un sistema de computación distribuido.

Las aplicaciones descentralizadas han proliferado gracias a la creciente pujanza de tecnologías DLT (Distributed Ledger Technologies) como blockchain o Ethereum, donde las «DApps» sirven habitualmente para implementar contratos inteligentes.

EXPLICACIÓN

Según el libro blanco The General Theory of Decentralized Applications, una aplicación puede considerarse una «DApp» cuando cumple 4 criterios:

La aplicación debe ser de código abierto y operar de forma autónoma, de modo que ninguna entidad controle la mayoría de los tokens.
Los datos de la aplicación deben almacenarse en una blockchain pública.
La aplicación utiliza algún token criptográfico, necesario para obtener acceso a la DApp y para recompensar las contribuciones de sus usuarios.
La aplicación debe generar tokens, mediante algún algoritmo criptográfico, que certifiquen el valor de las contribuciones de los usuarios del sistema.

El modelo de descentralización de las DApps ofrece ciertas ventajas sobre las aplicaciones centralizadas tradicionales.
Por ejemplo, su funcionamiento no depende de entidades centrales, por lo que es menos vulnerable ante posibles fallos en servidores o centros de datos, y dado que los elementos de la aplicación se hallan distribuidos en una blockchain, los propios usuarios tienen acceso a su contenido de forma transparente y pueden participar en el proceso de verificación de su autenticidad, dificultando que cualquier agente malicioso pueda atacar la red.

Asimismo, la descentralización del sistema hace extremadamente difícil que su contenido sea censurado o restringido por las empresas o el gobierno.

No obstante, el desarrollo de DApps exige conocimientos avanzados sobre cifrado y blockchain, lo que constituye una barrera de entrada a la creación de nuevas aplicaciones.

Además, las DApps heredan una serie de problemas y limitaciones de la tecnología blockchain a la que pertenecen, como el costo que conlleva realizar operaciones en la cadena, la necesidad de una red lo suficientemente grande y robusta para que la aplicación funcione correctamente, y el problema de la escalabilidad, por el que la cadena se ralentiza y aumenta el costo de las operaciones cuando la red crece más de lo previsto.

Las aplicaciones descentralizadas también son vulnerables al llamado «ataque del 51%», que se produce cuando alguna entidad o grupo toma el control de más de la mitad de los nodos encargados de verificar la autenticidad de las transacciones en la blockchain, lo que permitiría realizar operaciones fraudulentas en la red.